Mantener niveles adecuados de colesterol es fundamental para la salud del corazón. Aunque el colesterol es una sustancia necesaria para el correcto funcionamiento del organismo, cuando se eleva en exceso puede aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares y accidentes cerebrovasculares, advierte la Fundación Española del Corazón. Por ello, los profesionales de la salud coinciden en que adoptar hábitos saludables y realizar ejercicio de forma regular es clave para su control.

La Asociación Americana del Corazón recomienda al menos 150 minutos de actividad aeróbica moderada o 75 minutos de ejercicio intenso a la semana para obtener beneficios cardiovasculares. En esa línea, la Clínica Mayo subraya que la constancia es tan importante como el tipo de actividad, ya que solo con práctica regular se logran resultados sostenidos.
Los ejercicios más recomendados son los conocidos como cardio, ideales para eliminar grasa corporal y fortalecer el sistema cardiovascular. Entre ellos destaca la caminata rápida, que realizada durante 30 minutos diarios ayuda a reducir el colesterol malo y aumentar el bueno. El ciclismo también es altamente efectivo, ya que activa varios grupos musculares y contribuye a disminuir triglicéridos.
La natación, por su bajo impacto, es ideal para mejorar la capacidad pulmonar y fortalecer el corazón, mientras que el entrenamiento en intervalos de alta intensidad (HIIT) permite mejorar los niveles de colesterol en menos tiempo al elevar la frecuencia cardíaca. Los expertos recomiendan realizar estas rutinas bajo supervisión profesional, especialmente en personas con condiciones de salud previas.