El año 2025 se posicionó como uno de los más cálidos jamás registrados a escala global, de acuerdo con un análisis basado en datos del programa europeo Copernicus. A nivel mundial, se perfila como el tercer año más caluroso desde que existen registros, con más de 120 récords mensuales de temperatura superados en más de 70 países.

Las anomalías térmicas fueron especialmente severas en varias regiones. Asia Central registró temperaturas extremas, destacando Tayikistán, donde los valores superaron en más de 3 °C los promedios estacionales, una situación sin precedentes. En el Sahel africano, las temperaturas estuvieron hasta 1.5 °C por encima de la media, intensificando la vulnerabilidad de países ya afectados por pobreza, inseguridad alimentaria y conflictos armados.
En Europa, el impacto también fue significativo. Un verano excepcionalmente caluroso y un otoño inusualmente templado provocaron que varios países rozaran o superaran récords históricos, generando consecuencias como incendios forestales, sequías prolongadas y escasez de agua en distintas zonas del continente.
Expertos advierten que estos datos refuerzan la tendencia del calentamiento global y subrayan la urgencia de implementar acciones climáticas más contundentes, ya que los efectos del aumento de temperatura continúan afectando de forma directa a los ecosistemas, la economía y la calidad de vida de millones de personas en el mundo.