Trump invierte la pirámide nutricional y prioriza la carne.

En lo que se considera el cambio más radical de la política alimentaria estadounidense en décadas, el gobierno de Donald Trump, bajo la iniciativa “Make America Healthy Again” (MAHA), ha presentado las nuevas Guías Alimentarias 2025-2030. La principal novedad es la introducción de una pirámide nutricional invertida que coloca a la proteína animal y las grasas saludables en la base de la recomendación diaria.

Proteína animal como prioridad

El nuevo modelo, presentado el 7 de enero de 2026 por el secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., insta a los estadounidenses a consumir entre 1.2 y 1.6 gramos de proteína por kilogramo de peso, casi el doble del estándar anterior. Las guías ahora recomiendan incluir carne roja, huevos y lácteos enteros de manera prioritaria, argumentando que son fuentes de nutrientes esenciales que habían sido injustamente “demonizados” en el pasado.

Guerra contra el azúcar y ultraprocesados

Más allá del impulso a la carne, el gobierno ha “declarado la guerra” a los alimentos ultraprocesados y azúcares añadidos.

  • Adiós a los refinados: Se recomienda reducir drásticamente carbohidratos como el pan blanco y cereales azucarados.
  • Grasas naturales: Se fomenta el uso de mantequilla y sebo de res sobre los aceites vegetales industriales.
  • Comida real: El enfoque central es volver a los alimentos frescos y mínimamente procesados para combatir la epidemia de enfermedades crónicas.

Aunque organizaciones como la American Heart Association han expresado cautela sobre el aumento de grasas saturadas, el gobierno sostiene que este enfoque de “comida real” es la clave para recuperar la salud pública nacional.

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