
El trabajo del campo en San Miguel Centro recibe un impulso histórico a través del programa Semilla de Esperanza, el cual está transformando la realidad productiva de las zonas rurales mediante la entrega de tecnología y asistencia directa. Recientemente, las familias del caserío El Astillero, ubicado en el cantón Tongolona del distrito de Moncagua, han sido protagonistas de este avance al recibir herramientas modernas que facilitan el proceso de desgranado de maíz.
Con este apoyo técnico, los agricultores locales han logrado procesar cientos de quintales de grano de manera más eficiente, optimizando el tiempo de trabajo y garantizando una mejor conservación de sus cosechas. Este esfuerzo conjunto entre las comunidades y las autoridades locales reafirma el compromiso de acompañar a los pequeños productores en cada etapa de su labor diaria.

De igual manera, el impacto del programa ha llegado con éxito al caserío Los Portillo, en el cantón El Amate, donde las familias agricultoras ahora cuentan con los insumos necesarios para fortalecer su producción agrícola. Al eliminar los métodos manuales y agotadores para el desgranado del maíz, los beneficiarios han incrementado su capacidad operativa, lo que se traduce en un mayor desarrollo económico para todo el sector.
El acompañamiento constante a los pequeños agricultores de Moncagua y El Amate demuestra que el sector agropecuario no está solo, pues se mantienen gestiones activas para dignificar su oficio. Con estas acciones, San Miguel Centro continúa fortaleciendo su seguridad alimentaria y fomentando el crecimiento del agro como un pilar fundamental para el progreso de todas las comunidades rurales del departamento.



