
En una respuesta contundente a las denuncias internacionales, el Gobierno de Colombia ordenó el bloqueo inmediato de la señal de telefonía celular en tres prisiones de máxima seguridad: Cómbita, Valledupar y La Dorada. La decisión surge tras la alerta emitida por las autoridades de El Salvador sobre redes de extorsión que operan desde centros penitenciarios colombianos.
El ministro encargado de Justicia, Andrés Idárraga, fue enfático al declarar que “no hay tregua” frente a este delito, rechazando cualquier excusa técnica para postergar el bloqueo. La medida busca desmantelar una red criminal que, según el ministro de Seguridad salvadoreño, Gustavo Villatoro, utiliza tecnología avanzada para simular secuestros y extorsionar a ciudadanos en Centroamérica.

Detalles de la operación
- Origen del rastreo: Con apoyo tecnológico de Estados Unidos, se ubicó el origen de las llamadas en la cárcel de Cómbita (Boyacá).
- Alcance: El flagelo ha traspasado fronteras, afectando a múltiples países de la región.
- Desafío interno: Aunque el uso de celulares está prohibido por ley en las cárceles colombianas, el ingreso ilegal de dispositivos persiste debido a la corrupción y fallas estructurales.
Idárraga calificó de inaceptable que la extorsión se haya “naturalizado” y aseguró que se han iniciado investigaciones para establecer responsabilidades y fortalecer la cooperación con el Gobierno salvadoreño.