
El Real Madrid lo tenía todo para dormir tranquilo, pero despertó en una pesadilla. En una noche que pasará a la historia por lo increíble, el equipo de Álvaro Arbeloa cayó 4-2 ante el Benfica de un José Mourinho exultante, quedando condenado a jugar los playoffs de la Champions League por segundo año consecutivo.
Un final de película (de terror)
Lo que ocurrió en el minuto 94 es de no creer. Con un Madrid desquiciado y con nueve jugadores tras las expulsiones de Rodrygo y Raúl Asensio, el portero luso Anatoliy Trubin subió al área y selló el cuarto gol de cabeza. ¡Un arquero humillando al Rey de Europa!

“Es una vergüenza”
Las reacciones no se hicieron esperar. Kylian Mbappé, autor de un doblete insuficiente, fue durísimo: “El cuarto gol es una vergüenza. No es táctica, es falta de actitud”. Por su parte, Arbeloa asumió la culpa tras el planteamiento fallido que dejó a figuras como Bellingham y Vinicius totalmente desaparecidos.
El factor Mourinho
“The Special One” no se guardó nada y, con su clásica ironía, pidió respeto para su equipo tras “sacarle los colores” al Madrid. Mientras Lisboa es una fiesta, en Valdebebas arde Troya: la prensa española ya califica el partido como un “ridículo con mayúsculas”.
Ahora, el Madrid se olvida del descanso y deberá jugarse la vida en febrero en una eliminatoria a ida y vuelta. ¿Podrá este equipo recuperar el ADN de campeón o estamos ante el fin de una era?