
En una exhibición de coraje y resistencia, Carlos Alcaraz alcanzó su primera final del Abierto de Australia tras derrotar a Alexander Zverev en una batalla épica de 5 horas y 27 minutos. Con esta victoria, el murciano se convierte en el quinto español en la historia en disputar el título en Melbourne, uniéndose a leyendas como Juan Gisbert, Andrés Gimeno, Carlos Moyá y Rafael Nadal.
El encuentro fue una montaña rusa física y emocional. Tras dominar los dos primeros sets, el calor extremo y los problemas físicos hicieron mella en el número uno del mundo. Entre vómitos y calambres que requirieron la intervención del fisioterapeuta y el uso de jugo de pepinillo para combatir los espasmos, Alcaraz vio cómo Zverev forzaba el quinto set. Pese a estar contra las cuerdas con un 1-3 abajo en la manga definitiva, el español apeló a la épica y al “corazón” para remontar y sellar el pase con un agónico 6-4, 7-6, 6-7, 6-7 y 7-5.

El próximo domingo, Alcaraz buscará ser el segundo español en levantar el trofeo ante el ganador entre Djokovic y Sinner. A sus 22 años, tiene ante sí la oportunidad de completar el Grand Slam de carrera y consolidar su dominio en la cima del tenis mundial.