
Lo que debía ser un regreso de cuento de hadas terminó en una pesadilla física para Lindsey Vonn. La legendaria esquiadora estadounidense, de 41 años, confirmó a través de sus redes sociales que sufre una fractura compleja de la tibia izquierda, tras una violenta caída ocurrida apenas a los 13 segundos de iniciado el descenso olímpico en la pista Olympia de Cortina d’Ampezzo.

El accidente, que interrumpió la prueba ante los gritos de dolor de la atleta y el impacto de los asistentes, derivó en un traslado de urgencia en helicóptero. Vonn ya se sometió a dos cirugías ortopédicas en el hospital Ca’ Foncello de Treviso para estabilizar la pierna y prevenir complicaciones circulatorias, aunque ella misma advirtió que necesitará varias operaciones adicionales para una recuperación total.

A pesar de competir con una prótesis de titanio en su rodilla derecha y haber sufrido una rotura de ligamento cruzado en la izquierda hace apenas diez días en Crans Montana, la campeona de Vancouver 2010 llegaba como favorita tras una temporada sorprendente con siete podios. “No me arrepiento de nada”, afirmó la deportista, cuyo legado de 84 victorias en la Copa del Mundo se sella con este doloroso pero valiente epílogo en la nieve italiana.