Jaguar Land Rover retira más de 2,200 vehículos eléctricos por riesgo de incendio

En una medida preventiva de alto impacto, Jaguar Land Rover ha iniciado el retiro de 2,278 unidades de su modelo eléctrico I-Pace en Estados Unidos. La acción, reportada a la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA), afecta a vehículos fabricados entre 2020 y 2021 debido a un defecto crítico en las celdas de la batería de alto voltaje que podría derivar en sobrecalentamiento e incendios.

La investigación técnica identificó el origen del problema en una “pestaña de ánodo doblada” en las celdas producidas por el proveedor LG Energy Solution en Polonia. Esta anomalía de fabricación facilita la aparición de cortocircuitos internos. Ante el riesgo de que las baterías emitan humo o fuego, las autoridades han recomendado a los propietarios estacionar sus vehículos fuera de estructuras cerradas y realizar la carga únicamente en exteriores.

Como solución inmediata y gratuita, el fabricante ofrece una actualización de software (disponible de forma remota u OTA) que limita la capacidad de carga al 90%, reduciendo significativamente el riesgo de estrés térmico. Aunque hasta el momento no se reportan accidentes o lesiones personales, la notificación formal a los usuarios comenzará el 3 de abril de 2026, reafirmando el compromiso con la seguridad en el creciente mercado de la movilidad eléctrica.

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