
En una exhibición de poderío ofensivo, los Knicks de Nueva York aplastaron 138-89 a los 76ers de Filadelfia este miércoles por la noche. La gran figura del encuentro fue José Alvarado, quien, en apenas su segunda semana tras ser adquirido de Nueva Orleans, firmó su máximo de la temporada con 26 puntos, incluyendo ocho triples y cinco robos que desquiciaron a la defensa local.
El conjunto neoyorquino dominó de principio a fin, recuperándose con autoridad de su reciente derrota ante Indiana. Mikal Bridges encendió la mecha temprano con 22 puntos, mientras que Karl-Anthony Towns dominó la pintura con un doble-doble de 21 unidades y 11 rebotes. La fluidez del equipo fue tal que impusieron su mejor marca de la campaña con 41 asistencias, lanzando para un impresionante 58% de campo durante una primera mitad que cerraron con 30 puntos de ventaja.
Por el lado de Filadelfia, la ausencia de Joel Embiid por molestias en la rodilla volvió a ser determinante. Pese al esfuerzo solitario de Tyrese Maxey, quien lideró el juego con 32 puntos, los Sixers registraron su anotación más baja de la temporada. Con este resultado, los Knicks consolidan su gran momento con 10 victorias en sus últimos 12 encuentros, reafirmándose como contendientes serios en la Conferencia Este.