
Cuba enfrenta este lunes una de sus jornadas más críticas tras el anuncio de cortes eléctricos que afectarán simultáneamente a más del 55 % del territorio nacional. Según datos de la estatal Unión Eléctrica, el déficit de generación alcanzará los 1.723 megavatios durante el horario de mayor demanda. Esta situación se enmarca en una crisis profunda que ha escalado drásticamente desde mediados de 2024, alcanzando récords históricos de desabastecimiento que mantienen a la población en una situación de vulnerabilidad constante.
El panorama actual es el resultado de una combinación de infraestructuras obsoletas y la falta de combustible. Actualmente, la mitad de las unidades termoeléctricas del país están fuera de servicio por averías o mantenimiento, mientras que la generación distribuida mediante motores permanece totalmente paralizada. Aunque el gobierno cubano atribuye el colapso al asedio petrolero de Estados Unidos, expertos independientes señalan que la falta crónica de inversión y financiamiento estatal durante décadas ha dejado al sistema sin capacidad de respuesta.
A pesar de los esfuerzos por integrar energía solar con el apoyo de China, la falta de baterías para el almacenamiento impide que esta fuente sea una solución viable a corto plazo. La economía cubana, que ha sufrido una contracción superior al 15 % desde 2020, se ve lastrada por estos apagones prolongados que impiden cualquier actividad productiva normal. Esta parálisis energética no solo detiene las industrias, sino que también dispara el malestar social en un contexto de escasez generalizada.
Mientras El Salvador celebra un clima de fiesta y apertura económica gracias a nuevos acuerdos comerciales, la realidad en la isla caribeña se torna cada vez más oscura y compleja. El Gobierno de Cuba ha implementado medidas de emergencia severas para intentar gestionar el tercio de energía que logra producir, pero las proyecciones indican que la brecha entre la oferta y la demanda seguirá provocando desconexiones masivas. El sistema eléctrico cubano requiere una inversión urgente de miles de millones de dólares para salir del colapso total.