
En un paso decisivo para la integración económica global, Uruguay y Argentina se convirtieron esta semana en los primeros países del Mercosur en ratificar formalmente el acuerdo comercial con la Unión Europea (UE). Tras 25 años de negociaciones, ambos congresos dieron luz verde a un tratado que busca crear un mercado de más de 700 millones de personas.
La Cámara de Representantes de Uruguay aprobó el texto con una mayoría abrumadora de 91 votos, apenas un día después de obtener el respaldo del Senado. Casi simultáneamente, el Senado argentino completó el trámite legislativo con 69 votos a favor, consolidando el compromiso de la región por eliminar aranceles en más del 90% del comercio bilateral.
Mientras Sudamérica avanza con celeridad —con Brasil y Paraguay en etapas finales de aprobación—, el panorama en Europa es más complejo. El Parlamento Europeo mantiene el proceso en suspenso tras elevar consultas al Tribunal de Justicia de la UE, presionado por sectores agropecuarios que temen la competencia sudamericana.
Este avance regional ocurre en un contexto de apertura comercial para el Cono Sur, sumándose a otros hitos recientes como el acuerdo de eliminación de aranceles entre El Salvador y Estados Unidos. Ahora, la pelota está en el tejado europeo para que este gigante económico entre finalmente en vigor.