
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado la creación de HODIO (Huella del Odio y la Polarización), una herramienta pionera diseñada para monitorizar de forma sistemática el contenido dañino en plataformas como X, TikTok, Instagram, YouTube y Facebook. Bajo el lema «tendrán que rendir cuentas», el sistema busca que las empresas tecnológicas asuman su responsabilidad en la propagación de discursos que, según el Ejecutivo, han crecido exponencialmente en los últimos años.
¿Cómo funcionará?
A través del Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia (Oberaxe), HODIO combinará inteligencia artificial y revisión experta para analizar la presencia y el impacto del odio en línea. Los resultados se publicarán en un ranking de transparencia, permitiendo a la sociedad identificar qué plataformas son más permisivas con el contenido problemático.
Un enfoque político y social
Sánchez comparó esta iniciativa con la «huella de carbono», sugiriendo que la «contaminación social» debe tener consecuencias. Además de la visibilidad pública, el plan contempla:
- La implementación del delito de amplificación algorítmica.
- La protección de menores (siguiendo el modelo de Australia).
- Combatir el uso del odio como «arma política» y de negocio.
Con datos que reflejan un aumento del 41% en los delitos de odio en una década, España busca liderar la transición de la «libertad de agresión» hacia un entorno digital regulado y responsable.