Irán ejecuta a ciudadano sueco-iraní por presunto espionaje: Suecia condena el acto

El Gobierno de Irán ejecutó este miércoles a Kourosh Keyvani, un ciudadano de doble nacionalidad sueca e iraní, tras acusarlo de realizar actividades de espionaje a favor de Israel. La noticia fue confirmada por la ministra de Asuntos Exteriores de Suecia, Maria Malmer Stenergard, quien calificó el proceso legal como carente de solidez jurídica y denunció la ejecución como una grave violación a los derechos humanos.

Keyvani había sido arrestado en junio de 2025 bajo cargos de “cooperación de inteligencia”. A pesar de las constantes gestiones diplomáticas de Estocolmo para garantizar un juicio justo y evitar la pena capital, el régimen iraní procedió con la sentencia, convirtiéndolo en el tercer hombre ejecutado por espionaje en lo que va de 2026.

Un panorama alarmante de derechos humanos

La ejecución de Keyvani se suma a una tendencia creciente en el país persa. Según el grupo Iran Human Rights, al menos 13 personas fueron ejecutadas por cargos similares el año pasado. Actualmente, cientos de personas permanecen en el corredor de la muerte en Irán, muchos de ellos considerados presos políticos que enfrentan juicios opacos.

“La pena de muerte es un castigo inhumano, cruel e irreversible. Suecia, junto con la Unión Europea, condena su aplicación bajo cualquier circunstancia”, enfatizó Stenergard.

Este incidente tensa aún más las relaciones diplomáticas entre Irán y la comunidad europea, que continúa presionando por la abolición de la pena de muerte y el respeto al debido proceso en la región.

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