
El legendario golfista Tiger Woods fue arrestado este viernes en el condado de Martin, Florida, bajo cargos de conducir bajo los efectos de sustancias (DUI) y daños a la propiedad. El incidente ocurrió cerca de las 14:00 horas en Júpiter Island, cuando su vehículo volcó tras colisionar lateralmente contra un camión de limpieza.
Aunque el deportista de 50 años arrojó un resultado de cero en la prueba de alcoholemia, el alguacil John Budensiek informó que Woods mostraba signos evidentes de intoxicación. La situación se complicó legalmente cuando el golfista, pese a mostrarse colaborativo, se negó a someterse a un análisis de orina, lo que derivó en cargos adicionales por rechazar la prueba reglamentaria.

Este nuevo escándalo sacude la carrera de Woods, quien ha luchado años contra lesiones crónicas y cirugías de espalda. El presidente Donald Trump, amigo cercano del jugador, lamentó el suceso calificándolo como una “situación difícil”.
Tras permanecer ocho horas detenido, se espera que Woods sea liberado bajo fianza. Este episodio marca un oscuro capítulo en la vida del 15 veces ganador de “Majors”, cuya actividad deportiva se ha visto drásticamente limitada desde su grave accidente en 2021.