
En un esfuerzo conjunto que demuestra el poder de la organización vecinal, los habitantes del sector El Escondido, ubicado en el cantón Chilanguera, han logrado una solución definitiva a un problema histórico de conectividad. Por años, esta comunidad sufría el aislamiento total durante cada temporada invernal, ya que las crecidas del río cortaban el paso por completo, dificultando el traslado de personas y suministros.
La transformación fue posible gracias a la articulación entre el gobierno local y los ciudadanos. A través del programa #ImpulsoComunitario, la Alcaldía de San Miguel Centro realizó la entrega de bolsas de cemento, insumo que sirvió como motor para la acción. La comunidad no solo se organizó para aportar la mano de obra, sino que también sumó el apoyo estratégico de su diáspora, cuyos aportes permitieron complementar los recursos necesarios para la obra.



El resultado es una nueva calle construida por las manos de su propia gente, garantizando que el acceso ya no dependa de las condiciones climáticas. Este proyecto resalta la importancia de la autogestión y la cooperación internacional de los migueleños en el exterior, quienes, junto a los residentes locales, han edificado un legado de progreso y seguridad para todas las familias de Chilanguera.

