
Un hallazgo sin precedentes ha puesto en alerta a la comunidad científica internacional. Investigadores del proyecto Cascadia (CASIE21) confirmaron que el suelo oceánico se está desintegrando activamente frente a las costas de Canadá. Se trata de las placas tectónicas Juan de Fuca y Explorer, las cuales se están fragmentando mientras se deslizan bajo la placa norteamericana.
Los expertos, cuyos resultados fueron publicados en la revista Science Advances, comparan este fenómeno con un accidente ferroviario en cámara lenta. “La placa se está rompiendo poco a poco, creando microplacas y nuevos límites, en lugar de colapsar de golpe”, explicó Brandon Shuck, autor principal del estudio. El análisis detalla la existencia de una grieta activa de unos 75 kilómetros de largo que atraviesa el terreno marino.
Aunque este desgarro suena alarmante, los científicos aclaran que el proceso ocurre con una lentitud extrema, calculada en millones de años. Sin embargo, el descubrimiento es vital porque permite ver, por primera vez, cómo desaparece una zona de subducción.
A pesar de la magnitud del evento, los riesgos inmediatos de terremotos o tsunamis no han cambiado. No obstante, este monitoreo es prioridad para entender cómo se reconfigura la corteza terrestre y prevenir futuros desastres naturales en la región del Pacífico.