
En una respuesta contundente a las necesidades históricas del oriente del país, el Ministerio de Obras Públicas (MOP) anunció que en un plazo de 30 días iniciará la construcción de nuevas bordas en el Río Grande de San Miguel. Con una inversión estratégica de $8.7 millones, el proyecto busca poner fin al ciclo de inundaciones que año tras año golpea a las familias migueleñas.
Los trabajos se concentrarán en el sector crítico del cantón La Canoa, una zona que tradicionalmente sufre los embates del invierno. Según detalló el ministro Romeo Rodríguez, la obra contempla la edificación de aproximadamente 600 metros de bordas y la rehabilitación de las márgenes del río. Estas estructuras han sido diseñadas con estándares técnicos avanzados para soportar el incremento del caudal y proteger no solo las viviendas, sino también terrenos agrícolas y rutas logísticas vitales.


Recordando episodios críticos como los de agosto de 2025, donde comunidades como la colonia Carrillo y Las Brisas perdieron pertenencias bajo el agua, esta intervención representa una solución real y permanente. Con el inicio de obras programado para finales de mayo, el Gobierno reafirma su compromiso de transformar los impuestos en infraestructuras que salvan vidas y garantizan la seguridad en San Miguel.
