
Un ambiente de profunda indignación y tristeza se vive en el exbolsón de Nahuaterique luego de que el gobierno de Honduras negara en el paso fronterizo Pasamono el ingreso de más de 1,900 paquetes escolares. Los útiles, enviados bajo el mandato del presidente Nayib Bukele, estaban destinados a niños con doble nacionalidad en la zona norte de Morazán para aliviar la economía de sus hogares.
La ministra de Educación, Karla Trigueros, quien lideraba la caravana, lamentó el bloqueo y anunció la retirada del contingente por respeto a las indicaciones migratorias. Por su parte, madres de familia y maestras expresaron su frustración ante lo que calificaron como una injusticia que afecta directamente el futuro de los estudiantes, asegurando que las autoridades hondureñas históricamente los han tenido en el abandono.
🇭🇳 | Honduras manifiesta su postura por el incidente, ocurrido en un punto del paso fronterizo con El Salvador. 🇸🇻
— Cancillería Honduras (@CancilleriaHN) May 19, 2026
Nuestro país continuará promoviendo mecanismos de coordinación binacional que permitan fortalecer las acciones de asistencia y beneficio para las comunidades… pic.twitter.com/w99fcBmK0K
Ante el revuelo, la Cancillería de Honduras aclaró que el libre tránsito de civiles y materiales estaba permitido. No obstante, justificaron el freno de la caravana argumentando que el ingreso de personal militar salvadoreño en uniforme activo requiere una autorización estricta del Congreso Nacional. A pesar del tenso incidente, el gobierno hondureño afirmó que mantiene abiertos los canales binacionales para coordinar futuras asistencias en la frontera.