
Durante una reunión de gabinete en la Casa Blanca, el presidente estadounidense Donald Trump enfrió las expectativas sobre un pacto inminente con Irán, afirmando este miércoles que no está satisfecho con las ofertas de Teherán. Aunque el fin de semana sugirió que un acuerdo estaba cerca, Trump insistió en que no tiene prisa por firmar, pese a que el conflicto bélico sigue elevando el costo de la vida de cara a las elecciones de mitad de mandato de noviembre.
El mandatario advirtió que, de no lograrse un consenso pleno, “tendremos que terminar el trabajo”, aludiendo a la reanudación de las operaciones militares que Estados Unidos e Israel suspendieron en abril. Asimismo, la Casa Blanca calificó de “total invención” un reporte de la televisión estatal iraní que aseguraba que el borrador del pacto incluía el levantamiento del bloqueo naval y la retirada de tropas estadounidenses del Golfo.
Por su parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, reportó “ciertos avances” que se evaluarán en los próximos días. Finalmente, Trump endureció su postura al rechazar que Irán u Omán controlen el estrecho de Ormuz y sugirió que cualquier acuerdo definitivo podría depender de que más países de la región formalicen sus relaciones con Israel.