
La seguridad digital está a punto de dar un salto histórico para frenar a los delincuentes callejeros. Apple se encuentra desarrollando una innovadora función automática contra tirones (“anti-snatching”) diseñada para bloquear la pantalla del iPhone de manera inmediata si detecta que el dispositivo ha sido arrebatado violentamente de las manos de su dueño.
De acuerdo con análisis de código reciente revelados por medios especializados como 9to5Mac, esta tecnología busca cerrar la última gran brecha de seguridad: el vulnerable momento en que un delincuente roba el teléfono mientras la pantalla sigue activa. El sistema utilizará el acelerómetro y el giroscopio para identificar movimientos bruscos, medirá la distancia física respecto al Apple Watch y evaluará la ubicación mediante redes Wi-Fi conocidas para evitar falsos positivos en el hogar.
Al activarse el bloqueo tras el arrebato, el iPhone se cerrará por completo y exigirá obligatoriamente autenticación biométrica a través de Face ID o Touch ID, inhabilitando por completo el código numérico tradicional. Esta drástica medida impedirá que los ladrones accedan a cuentas bancarias o cambien contraseñas de iCloud, sumándose a los esfuerzos que Google ya implementó en Android para proteger la privacidad en segundos críticos.