
Una nueva oleada de bombardeos rusos contra territorio ucraniano cobró la vida de al menos siete personas este viernes en distintas regiones del país. Las autoridades locales informaron que el ataque más mortífero ocurrió en el distrito de Brovary, cerca de Kiev, donde el impacto en un edificio administrativo de una fábrica de productos lácteos infantiles causó cuatro muertos y cuatro heridos.
Asimismo, se reportaron víctimas fatales en las regiones de Zaporiyia y Jersón, además de una mujer fallecida en Pavlograd tras ataques con drones y artillería. Esta escalada bélica coincide con la propuesta del presidente Volodimir Zelenski, quien mediante una carta abierta solicitó una reunión directa con Vladimir Putin, manifestando la disposición de Ucrania a pactar un alto el fuego total mientras duren las negociaciones diplomáticas para frenar un conflicto que ya supera los cuatro años.
Por su parte, el Ministerio de Defensa de Rusia aseguró haber derribado 123 drones ucranianos durante la madrugada. Estas incursiones afectaron incluso a la región de Moscú, días después de que otros artefactos impactaran bases e instalaciones petroleras cerca de San Petersburgo, ciudad que este viernes alberga un importante foro económico con la participación de Putin.