
La noche del domingo cerró con extrema tensión en Perú tras una jornada electoral que mantiene al país en un absoluto empate técnico. Con el 50% de las actas oficiales escrutadas, la derechista Keiko Fujimori lidera temporalmente con un 52,7% frente al 47,3% del izquierdista Roberto Sánchez, una diferencia aún insuficiente para marcar una tendencia irreversible.
Ante este panorama, Fujimori aseguró que respetará el veredicto de las urnas, aunque anticipó que serán días largos antes de conocer al ganador definitivo. La candidata calificó de irresponsable declarar una victoria anticipada basándose en conteos rápidos de encuestadoras.
Por su parte, Sánchez celebró las proyecciones de firmas privadas como Ipsos y Datum, las cuales lo ubican arriba por menos de un punto. Desde un balcón, el líder de izquierda afirmó ante sus simpatizantes que este representa el día de la recuperación de la democracia.
Los más de 27 millones de electores convocados esperan que este proceso ponga fin a una década de profunda turbulencia política y atienda la crisis de criminalidad. El país andino aguarda con cautela los resultados oficiales definitivos de esta polarizada elección.