
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acusó formalmente a Irán de haber derribado un helicóptero militar AH-64 Apache en el estrecho de Ormuz, cerca de la costa de Omán. A través de sus redes sociales, el mandatario advirtió que Washington responderá a este ataque por necesidad. El grave incidente ocurre en un momento de extrema fragilidad geopolítica, justo cuando ambas naciones negociaban un cese al fuego definitivo.
Los dos pilotos a bordo sobrevivieron y se encuentran a salvo tras protagonizar un hito histórico. Permanecieron dos horas en el agua antes de ser rescatados por un dron marítimo autónomo de la Fuerza de Tarea 59 de la Quinta Flota, marcando la primera operación de este tipo en la historia militar estadounidense.
Aunque el Comando Central se mantuvo cauto sobre las causas, Trump atribuyó directamente la autoría a Teherán. La respuesta de Irán no tardó en llegar. El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, respondió con tono desafiante afirmando que si Estados Unidos incumple sus compromisos, pasarán al lenguaje que hablan con más fluidez, mientras el canciller Abbas Araghchi sugirió que las fuerzas extranjeras deben retirarse para evitar estos riesgos.