
El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) inicia un nuevo ciclo de cooperación en El Salvador para el período 2027-2031. El nuevo representante residente del organismo, Jairo Acuña-Alfaro, destacó que el país se encuentra en una etapa de aceleración en sus procesos de transformación, mostrando un rostro muy diferente al de décadas anteriores y con una visión clara hacia el futuro.
La hoja de ruta estratégica para los próximos años se ha diseñado en consenso con el Gobierno y la ciudadanía, priorizando tres ejes fundamentales: innovación, digitalización y resiliencia al desarrollo. Estas áreas buscan consolidar los avances en desarrollo humano, con especial énfasis en salud, educación y la generación de ingresos.
Acuña-Alfaro detalló que el programa saliente (2022-2026) ejecutó con éxito $49.1 millones en 31 proyectos. Para el nuevo quinquenio, el PNUD fortalecerá alianzas con el sector público, la sociedad civil y el sector privado. Entre las apuestas clave destacan la digitalización de las MYPE junto a Conamype y la innovación en financiamiento climático con los ministerios de Medio Ambiente y Hacienda, buscando un impacto directo en las poblaciones más vulnerables.