
El Tribunal Superior del Reino Unido ratificó oficialmente a Bear Grey Payne, de nueve años, como el único beneficiario de la herencia de su padre, el exintegrante de One Direction, Liam Payne. El cantante falleció trágicamente en octubre de 2024 en Buenos Aires, Argentina, sin dejar un testamento firmado. Tras revisarse nuevos documentos judiciales, se determinó que su patrimonio neto asciende a 21.9 millones de libras esterlinas (aproximadamente 27 millones de dólares).
Al fallecer intestado, la corte emitió “Cartas de Administración” que permiten utilizar ciertos fondos de inmediato para el bienestar y manutención del menor. No obstante, la mayor parte del dinero quedará resguardada en un fideicomiso cerrado hasta que Bear cumpla los 18 años.
La administración legal de los bienes, que incluyen regalías, inversiones y una residencia en Inglaterra, quedó a cargo de su expareja Cheryl Tweedy y el abogado Richard Bray. Ambos actuarán únicamente como protectores del patrimonio sin recibir fondos de forma personal. Bajo las estrictas leyes de sucesión británicas, ni su última pareja, Kate Cassidy, ni otros familiares tienen derecho automático a los bienes. Fuentes cercanas confirmaron que Cassidy no presentará reclamos legales.