
Un reciente informe de la Organización Mundial de la Salud revela un panorama alarmante al proyectar que más del 92 % de la población mundial se verá afectada por el cáncer de manera directa o a través de un familiar. Actualmente, esta enfermedad cobra la vida de 26,000 personas al día, registrando 20.6 millones de nuevos casos anuales y cerca de 10 millones de fallecimientos al año, lo que la posiciona como la segunda causa principal de muerte a nivel global. Los expertos advierten que para el año 2050 los casos podrían dispararse a 35 millones anuales si no se toman medidas urgentes.
A pesar de las cifras, el documento destaca que casi cuatro de cada diez casos son prevenibles mediante la reducción de factores de riesgo modificables, como el consumo de tabaco y alcohol, el sobrepeso, el sedentarismo y las infecciones oncogénicas como el VPH y la hepatitis.
Finalmente, la organización denunció una alarmante brecha en la supervivencia, la cual depende drásticamente del nivel de ingresos del país de residencia. Como ejemplo, la supervivencia a cinco años por cáncer de mama supera el 85 % en naciones ricas, pero cae por debajo del 45 % en países en desarrollo.