Expertos advierten sobre las limitaciones de las dietas elevadas en proteína

La moda de consumir productos etiquetados como “altos en proteína” ha ganado terreno en supermercados y redes sociales bajo la premisa de aportar mayor energía y salud. Sin embargo, especialistas de la Universidad de Guadalajara y la UAM advierten que un mayor consumo no siempre representa un beneficio para el organismo y debe ser evaluado individualmente.

Los nutricionistas explican que el requerimiento mínimo para un adulto sano es de 0.8 gramos por kilogramo de peso corporal, adaptándose según la edad, actividad física y estado de salud. Superar los 2 gramos por kilogramo constituye un exceso, resultando perjudicial para personas con afecciones renales, diabetes o hipertensión, quienes deben ajustar sus aportes bajo supervisión médica para no sobrecargar la función renal.

Asimismo, las expertas destacan que el origen del nutriente resulta determinante. Muchos productos procesados o enriquecidos contienen azúcares, sodio y grasas saturadas, por lo que “alto en proteína” no equivale a un alimento saludable. Por su parte, los suplementos en polvo solo se recomiendan para casos específicos, como deportistas de alto rendimiento. Las especialistas concluyen que priorizar alimentos frescos y mantener una alimentación equilibrada supera a la contención obsesiva de nutrientes.

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