
El precio internacional del petróleo sufrió una severa caída este lunes, alcanzando sus niveles más bajos en una semana. La contracción responde a la pausa temporal en los ataques militares entre Estados Unidos e Irán, un alivio geopolítico que impulsó las expectativas de una solución diplomática y redujo el temor a interrupciones graves en el suministro de crudo de Oriente Medio.
El barril de Brent cedió un 8,70% para cotizarse en 88,36 dólares, mientras que el West Texas Intermediate cayó un 7,50%, ubicándose en 82,61 dólares. Las bajas se produjeron luego de que fuentes oficiales de la Casa Blanca confirmaran la suspensión momentánea de las represalias y el presidente estadounidense señalara que se mantienen conversaciones constructivas con Teherán.

A pesar de la fuerte reacción bajista del mercado energético, persisten tensiones logísticas en puntos clave como el estrecho de Ormuz y el mar Rojo, donde el tránsito marítimo de buques petroleros continúa reducido por incidentes recientes. No obstante, la reapertura de la principal terminal de exportación en Kazajistán tras ataques con drones contribuyó a estabilizar el panorama de oferta global, permitiendo a los mercados cerrar la jornada con un respiro tras rozar los 100 dólares la semana pasada.