
Tras más de un siglo de espera desde 1905, la Península Ibérica volvió a ser testigo de un eclipse solar total. El fenómeno astronómico paralizó a la población española, generando una movilización de más de un millón y medio de personas hacia franjas de observación privilegiadas que abarcaron desde Galicia hasta Mallorca.
El espectáculo cósmico, donde la Luna cubrió por completo al Sol convirtiéndolo en un anillo de fuego durante un minuto y medio, reunió tanto a científicos como a observadores aficionados. Sin embargo, para los más pequeños, la experiencia oscillationó entre la fascinación y el pánico. Román, un niño de cinco años y medio ubicado en Tres Cantos, no quería mirar al cielo por temor a quedarse ciego, pese a las explicaciones de sus hermanos sobre el uso de gafas homologadas.

El impacto del evento también se reflejó en la economía y la logística nacional. Las autoridades desplegaron 24 000 efectivos de la Guardia Civil para regular el flujo vehicular a las salidas de grandes urbes como Madrid y Barcelona, mientras el sector hostelero multiplicó considerablemente sus tarifas debido a la masiva demanda turística.
#España vivió este miércoles 12 de agosto de 2026 un histórico eclipse solar total, el primero visible desde 1905. ☀️🌑
— LasNoticiasdeSanMiguel.com (@LasNoticiasSM) August 12, 2026
El fenómeno cruzó el país al atardecer (20:26 h), abriendo una inédita trilogía que continuará con otro eclipse total en 2027 y uno anular en 2028. 🇪🇸🔭 pic.twitter.com/TFXhdbnIEj