
Miles de peces han aparecido muertos y flotando en las aguas de la Laguna de Olomega, específicamente en las cercanías del cantón La Estrechura, en el distrito de Chirilagua. La situación ha encendido las alarmas entre los pescadores y residentes locales, quienes temen por el impacto económico y ambiental en las comunidades de San Miguel y La Unión.
La causa exacta del fenómeno continúa en investigación, pero expertos y ambientalistas apuntan a una crisis de asfixia ecológica. La proliferación masiva de ninfa de agua ha formado una tupida capa vegetal en la superficie que bloquea la luz solar e impide la oxigenación de las aguas. Al descomponerse esta materia orgánica en el fondo, los niveles de oxígeno disuelto caen drásticamente, provocando la muerte de especies como la tilapia y el guapote.
A esto se suma la disminución del volumen del embalse por altas temperaturas y la contaminación por aguas residuales, factores que alteran la capacidad de retención de oxígeno y elevan la toxicidad del ecosistema. Ante la gravedad de la situación, los pobladores exigen la intervención inmediata de las autoridades ministeriales para investigar el hecho y ejecutar acciones urgentes de rescate ambiental.