La Selección Nacional de El Salvador cerró su camino en la eliminatoria rumbo al Mundial de 2026 con una derrota por 3-0 frente a Panamá, en un encuentro que marcó el destino de ambas selecciones.

El conjunto panameño, con un planteamiento sólido y un dominio constante, logró imponer su ritmo desde los primeros minutos, asegurando su clasificación a la Copa del Mundo por segunda vez en su historia.
Aunque La Selecta mostró voluntad y momentos de insistencia ofensiva, no consiguió aprovechar sus oportunidades ni frenar la efectividad del rival. Panamá mantuvo el control del partido, aprovechó las desconcentraciones defensivas salvadoreñas y selló un resultado que refleja la diferencia mostrada en la cancha. Para la afición salvadoreña, este cierre deja un sabor amargo, pues el sueño de ver nuevamente a El Salvador en un Mundial deberá esperar.


Con este triunfo, Panamá celebra un hito importante, reafirmando su crecimiento futbolístico y consolidándose como uno de los referentes de la región. Mientras tanto, El Salvador deberá replantear su estrategia, fortalecer su proceso y seguir trabajando con miras a futuros torneos internacionales.