La trágica muerte de Gerson de Melo Machado, un joven brasileño de 19 años, ha conmocionado a Brasil y reavivado el debate sobre la atención a personas con trastornos mentales graves. Machado, quien padecía esquizofrenia desde la infancia, perdió la vida el pasado domingo después de ingresar a la jaula de una leona en el zoológico de João Pessoa, en el noreste del país.

De acuerdo con su consejera tutelar, el joven tenía desde pequeño el sueño de convertirse en domador de leones y viajar algún día a África, una aspiración que, combinada con su condición mental, pudo haber influido en su decisión de arriesgarse de esa manera. Las autoridades informaron que Machado escaló un muro de aproximadamente seis metros y logró entrar al recinto del felino, donde fue atacado de inmediato, falleciendo en el lugar.
El incidente fue grabado por testigos y se viralizó en redes sociales, generando indignación y preocupación sobre las fallas en los sistemas de acompañamiento y supervisión para personas con enfermedades mentales. Organizaciones de salud mental en Brasil han pedido mayor atención, programas de apoyo y protocolos de emergencia que eviten tragedias similares.