
En una escalada de tensiones regionales, el emblemático hotel Burj Al Arab de Dubái sufrió un incendio en su fachada tras un ataque masivo con drones y misiles lanzados desde Irán. El incidente ocurre como represalia a las recientes operaciones conjuntas entre Estados Unidos e Israel contra territorio iraní, situando a los Emiratos Árabes Unidos en el centro del conflicto.
Imágenes difundidas en redes sociales mostraron columnas de fuego y humo emergiendo del edificio de 60 pisos, famoso por su silueta en forma de vela. Según la Oficina de Medios del Gobierno de Dubái, el incendio fue provocado por los restos de un dron interceptado por los sistemas de defensa aérea. Aunque las explosiones se escucharon en distintos puntos de la ciudad, las autoridades calificaron el siniestro en el hotel como un “incendio de baja magnitud”.
“Equipos de Defensa Civil acudieron al lugar de manera inmediata y lograron controlar la situación. Según el reporte oficial, no se registraron personas heridas”, confirmaron las fuentes oficiales.
El Ministerio de Defensa emiratí aseguró haber neutralizado un número significativo de proyectiles balísticos. A pesar de la espectacularidad de las imágenes, la infraestructura principal del hotel permanece a salvo y la situación se reporta bajo control.