Barrio 18: El motor de la violencia que sacude a Guatemala.

La organización criminal Barrio 18 ha sumido a Guatemala en una crisis de seguridad sin precedentes tras liderar motines simultáneos en tres prisiones y coordinar el asesinato de diez agentes de la Policía Nacional Civil (PNC). La ofensiva, dirigida presuntamente por su líder máximo, Aldo Dupie Ochoa, alias «El Lobo», desde una celda de máxima seguridad, forzó al presidente Bernardo Arévalo a decretar estado de sitio por 30 días.

Originada en Los Ángeles en la década de 1960 y expandida en Centroamérica tras las deportaciones de los años 90, esta pandilla es hoy la más numerosa de Guatemala, con aproximadamente 22,000 miembros. Su bastión principal es la Zona 18 de la capital, desde donde controlan el sicariato y la extorsión, su principal fuente de ingresos.

Las investigaciones señalan que entre el 80% y 90% de las extorsiones en el país se ordenan desde los centros penales. La reciente ola de ataques responde a una demostración de fuerza ante la negativa del Gobierno de conceder privilegios penitenciarios. Con una estructura jerárquica rígida y un código de lealtad absoluta, el Barrio 18 continúa desafiando al Estado, evidenciando la profunda corrupción y las deficiencias del sistema judicial y carcelario guatemalteco.

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