
La estabilidad económica de Europa vuelve a estar en vilo tras la escalada bélica en el Golfo Pérsico. La ofensiva de Estados Unidos e Israel sobre Irán ha provocado una respuesta inmediata de Teherán, que ha dirigido sus ataques contra infraestructuras críticas, desatando el pánico en los mercados energéticos globales.
El gas natural: una subida histórica
El precio del gas en Europa (referencia TTF) ha registrado un salto superior al 40%, una de las mayores alzas desde la invasión de Ucrania en 2022. Este repunte responde a la paralización de la producción en Qatar, el segundo exportador mundial de gas licuado, tras un ataque con drones iraníes a la terminal de Ras Laffan. El mercado teme un desabastecimiento prolongado, recordando la volatilidad extrema que llevó los precios de 25 a 300 euros en el pasado.
Petróleo y bloqueo logístico
El crudo no se ha quedado atrás:
- El Brent sube un 7%, situándose en 78 dólares.
- El West Texas avanza un 6%, superando los 71 dólares.
La situación se agrava tras el ataque a la refinería saudí de Ras Tanura y el bloqueo efectivo del Estrecho de Ormuz. Al ser una vía vital, la interrupción del tráfico de superpetroleros y buques de GNL amenaza con asfixiar el suministro global, poniendo a prueba, una vez más, la resiliencia energética del continente europeo.