
El Ministerio de Patrimonio Cultural y Turismo de Irán ha emitido un balance alarmante tras los recientes enfrentamientos armados en la región. Según las autoridades, al menos 56 museos y sitios históricos en todo el país han sufrido daños de diversa consideración debido a los ataques perpetrados por fuerzas de Estados Unidos e Israel.
El impacto en la capital y provincias
Teherán se posiciona como la zona más afectada, registrando el deterioro de 19 monumentos. Entre las pérdidas más significativas destaca el Palacio de Golestán, una joya arquitectónica de la dinastía Qajar y sitio declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, el cual sufrió impactos durante los primeros días de la ofensiva.
Otras regiones emblemáticas también presentan daños críticos:
- Isfahán: La icónica Plaza de Naqsh-e Jahan, baluarte del siglo XVII, presenta daños en su estructura.
- Bushehr: En el histórico puerto de Siraf, diversas viviendas centenarias han colapsado o se encuentran gravemente afectadas.

Preocupación Internacional
Ante esta situación, la Unesco ha manifestado su profunda preocupación no solo por el patrimonio iraní, sino por los cientos de sitios históricos en Israel y Líbano que se encuentran bajo fuego. La agencia de la ONU advirtió que la pérdida de estos bienes representa un daño irreversible para la memoria cultural de la humanidad.