Dejar inyecciones para adelgazar provoca una recuperación de peso más rápida que una dieta tradicional

Las personas que dejan de usar inyecciones para adelgazar como Ozempic, Wegovy o Mounjaro suelen recuperar peso más rápido que quienes solo abandonan una dieta tradicional por varias razones fisiológicas y de comportamiento.

Primero, estos medicamentos actúan directamente sobre el apetito y las hormonas del hambre, especialmente la GLP-1, que reduce el deseo de comer y genera sensación de saciedad. Mientras se usan, la persona come mucho menos casi sin esfuerzo. El problema aparece cuando se suspenden: el efecto hormonal desaparece, el apetito regresa con fuerza y, en muchos casos, incluso se incrementa.

Segundo, la pérdida de peso con inyecciones suele ser muy rápida. El cuerpo interpreta esto como una situación de “emergencia” y responde bajando el metabolismo para ahorrar energía. Cuando el medicamento se deja, el metabolismo sigue lento, pero la ingesta de alimentos aumenta, lo que facilita una recuperación acelerada del peso.

En cambio, quienes bajan de peso con dieta suelen hacerlo más lentamente y desarrollan hábitos alimenticios más estables, por lo que el aumento posterior es más gradual.

El estudio del British Medical Journal señala que quienes dejan las inyecciones recuperan en promedio 0.8 kg al mes, cuatro veces más rápido que quienes abandonan una dieta convencional.

Por eso, los expertos advierten que estos tratamientos no son una solución temporal, sino que requieren cambios sostenidos en la alimentación y el estilo de vida para evitar el “rebote”.

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