
El grano de oro de El Salvador continúa conquistando Europa, estableciéndose con éxito en la exigente escena cafetera de Viena, Austria. Gracias a la labor de la diáspora y la calidad de los productores locales, el café de especialidad nacional ha encontrado un hogar permanente en establecimientos de renombre como Small Batch, una cafetería ubicada en el segundo distrito de la capital austriaca.
Los propietarios, Nadine y Clemens, integraron el producto tras quedar fascinados por el arduo trabajo en las fincas salvadoreñas que visitaron hace cuatro años. “Lo que más nos impresionó fue la proporción: 60 kilogramos de cerezas producen apenas 10 kilogramos de café verde”, explicaron, destacando la hospitalidad y el esfuerzo físico que implica cada saco cosechado en las pendientes del país.
Un perfil sensorial que enamora a Europa
El éxito del café salvadoreño en Viena no es casualidad; sus características orgánicas encajan perfectamente con la histórica cultura cafetalera local:
- Notas de sabor: Perfil achocolatado, frutos secos y toques de fruta de hueso con acidez ligera.
- Versatilidad: Excelente desempeño en preparaciones de espresso y cappuccino.
- Modelo de negocio: Basado en la transparencia y el comercio directo, impulsado por el empresario salvadoreño Eduardo Hernández, fundador de Santa Cristina GmbH.
Esta alianza fortalece el posicionamiento del país como un proveedor de lujo, donde el consumidor europeo valora cada vez más el origen y la historia detrás de su taza de café.