
Tras el derrocamiento de Nicolás Maduro mediante una intervención militar liderada por Estados Unidos, la Asamblea Nacional de Venezuela ha anunciado una ambiciosa reforma de 29 leyes destinadas a reconfigurar el marco económico del país. Jorge Rodríguez, presidente del Parlamento —aún controlado por el chavismo—, detalló que el objetivo primordial es facilitar la transición hacia un modelo de apertura comercial y captación de capital foráneo.
El eje central de esta agenda legislativa es la modificación de la Ley de Hidrocarburos. Esta reforma busca ofrecer seguridad jurídica, rentabilidad y esquemas claros de impuestos y regalías para incentivar el retorno de las grandes petroleras estadounidenses. Dicha estrategia se alinea con las directrices de Donald Trump, quien ha manifestado su intención de controlar la comercialización del crudo venezolano tras la incursión en Caracas.
Por su parte, Delcy Rodríguez, a cargo del poder interino y en acercamiento con Washington, impulsa doce de estas reformas. Se espera que el nuevo marco legal se inspire en la “Ley Antibloqueo” para garantizar la discreción en las inversiones. El Legislativo asegura que esta transformación busca superar décadas de controles férreos, intentando construir una economía “humanista” y resistente a obstáculos externos en la etapa pos-Maduro.