El deseo masculino: Más allá de la testosterona.

Un reciente estudio de la Universidad de Tartu (Estonia), basado en datos de 67.000 adultos, ha desafiado la creencia popular de que el apetito sexual masculino alcanza su pico en la veintena. Aunque la testosterona comienza a declinar un 1% anual a partir de los 30 años, la investigación revela que la libido masculina sigue creciendo hasta alcanzar su punto máximo a los 40 años.

Factores Psicológicos vs. Biológicos

El profesor Toivo Aavik señala que, si bien las hormonas son importantes, no lo explican todo. El deseo está profundamente influenciado por:

  • Factores sociales y relacionales: La estabilidad y la satisfacción vital juegan un rol clave.
  • Entorno laboral: Curiosamente, profesiones como operarios de maquinaria o militares reportan mayor libido que los empleados de oficina.
  • Contexto personal: La orientación sexual y la situación sentimental también generan variaciones significativas.

El contraste con el deseo femenino

A diferencia de los hombres, el estudio sitúa el pico del deseo femenino entre los 20 y 30 años, con un descenso marcado tras los 50, coincidiendo con la menopausia. No obstante, los expertos advierten que estas cifras pueden estar sesgadas por el estigma social y las normas de género, que a menudo condicionan cómo las mujeres perciben y declaran su propia sexualidad.

En definitiva, el deseo es un fenómeno complejo que trasciende la biología, recordándonos que la “chispa” no tiene fecha de caducidad temprana.

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