
En una jornada marcada por la alegría y el compromiso civil, el Gobernador Departamental de San Miguel, Sinaí Hernández, presidió este una nueva boda civil, reafirmando su cercanía con la población migueleña. Haciendo uso de las facultades legales que le otorga el artículo 13 del Código de Familia, el funcionario se encargó de oficializar la unión de una pareja que decidió dar el paso hacia una vida en común.
Hernández expresó su satisfacción al ser testigo de este importante hito personal, destacando que el fortalecimiento de la familia es la base fundamental para una sociedad sólida. “Esta tarde tuve el privilegio de acompañar y presidir la unión de una nueva pareja de esposos”, compartió el gobernador, subrayando la importancia de la legalidad y el amor en la construcción del hogar.

El evento no solo cumplió con las formalidades jurídicas, sino que también contó con un toque de espiritualidad y buenos deseos. Al finalizar la ceremonia, el gobernador dedicó unas palabras a los recién casados: “De todo corazón, deseo que Dios bendiga su matrimonio en gran manera”.
Este tipo de actos resalta la faceta más humana de la gestión de Sinaí Hernández, quien, más allá de sus funciones administrativas, se mantiene presente en los momentos más significativos de la vida de los ciudadanos de San Miguel.