
El Mundial de Fútbol 2026, organizado conjuntamente por Estados Unidos, México y Canadá, proyecta un impacto económico masivo. Según un estudio de The Data Appeal Company y Mabrian, solo las sedes estadounidenses generarán 556 millones de dólares en gasto turístico total, cifra que representa el 60% del impacto visto en los pasados Juegos Olímpicos de París 2024.
La derrama económica se concentra fuertemente en cinco destinos clave. East Rutherford (Nueva Jersey) lidera la lista con $67 millones, beneficiado por su cercanía a Nueva York. Le siguen de cerca Inglewood ($59M), Arlington ($58M), Atlanta ($52M) y Seattle ($51M). En cuanto a los sectores más beneficiados, la restauración acaparará el 50.5% del presupuesto de los visitantes ($280M), superando al alojamiento ($181M) y al transporte ($95M).
A pesar del optimismo, el informe destaca que muchos aficionados están retrasando sus reservas a la espera de los resultados de la repesca. No obstante, la conectividad aérea ya se refuerza: Estados Unidos es el único anfitrión con vuelos directos desde todos los países clasificados, mientras que México lidera el crecimiento de plazas aéreas con un aumento del 4.3%. Con la programación actualizada a enero de 2026, Norteamérica se prepara para un flujo de viajeros sin precedentes durante los meses de junio y julio.