
El histórico triunfo de la selección femenina de hockey sobre hielo en los Juegos Olímpicos de Invierno Milán-Cortina 2026 ha desatado un fenómeno comercial y social sin precedentes. Tras vencer a Canadá 2-1 en una prórroga cardiaca, el equipo estadounidense no solo aseguró el oro con un récord invicto de 7-0, sino que impulsó la popularidad de la liga profesional (PWHL).
Según datos de StubHub, las búsquedas de entradas para la PWHL aumentaron un 216% tras la final, reflejando un interés masivo por ver en acción a las 16 medallistas distribuidas en la liga. Sin embargo, el éxito deportivo ha coincidido con tensiones políticas. El presidente Donald Trump generó controversia con un comentario ambiguo sobre la invitación del equipo a la Casa Blanca, bromeando ante el equipo masculino que “tendría que traerlas” para evitar un juicio político.
En respuesta, el equipo declinó asistir al discurso del Estado de la Unión este martes, citando compromisos académicos y profesionales. En su lugar, las campeonas celebrarán su hazaña en Las Vegas, aceptando una invitación del artista Flavor Flav, quien ofreció organizar una “verdadera celebración” para reconocer el valor de las atletas frente al trato diferenciado recibido.