
Los salvadoreños pagaron más de $2,338.2 millones por las importaciones de petróleo y sus derivados en 2025, según datos del Banco Central de Reserva (BCR).
Debido a que El Salvador no cuenta con producción petrolera, el país depende de las importaciones del mercado internacional, donde el precio del crudo está sujeto a eventos geopolíticos y económicos globales. La factura petrolera del BCR incluye gasolinas, diésel, gas propano, keroseno, aceites lubricantes y otros derivados.
De acuerdo con el BCR, la factura petrolera aumentó en $19.1 millones, equivalente a un 0.8 %, en comparación con los $2,319.2 millones registrados en 2024. Pese a este incremento, el monto se mantiene por debajo del récord de 2022, cuando superó los $2,672 millones en medio de la volatilidad causada por la invasión rusa a Ucrania.
En términos de volumen, las importaciones de petróleo y derivados alcanzaron los 3,439.2 millones de kilogramos, lo que representó un aumento de 245.3 millones de kilogramos, equivalente a un 7.7 % respecto a 2024.
Este volumen marcó un récord en los registros del BCR, lo que indica que el país importó más derivados del crudo, aunque los precios internacionales no experimentaron fluctuaciones significativas.
https://datawrapper.dwcdn.net/Ux9fm/1/
Según el BCR, el 87.9 % de las importaciones de petróleo provinieron de Estados Unidos, con un total de $2,057.2 millones, un 3.8 % más que el año anterior. Ecuador se ubicó como el segundo proveedor, con $49.3 millones; Canadá, con $46.9 millones; y Nigeria, con $42.1 millones.
¿Qué se importó?
Con un parque vehicular que supera los dos millones de unidades, las gasolinas y el diésel se mantuvieron como los derivados más importados.
El Banco Central reportó que las importaciones de gasolinas sumaron $788.2 millones, equivalentes al 33.7 % del total y un 2.1 % más que en 2024.
Las importaciones de diésel alcanzaron los $656 millones, un aumento interanual de 8.5 %, lo que representó el 28 % de la factura petrolera.
El gas propano, utilizado principalmente para cocinar en los hogares salvadoreños, sumó $320 millones, con un crecimiento de 14.3 %. En contraste, el keroseno para motores de reacción alcanzó los $154.4 millones, un 13.8 % menos que en 2024.
También se registró una menor importación de fuel oil —utilizado para la generación de energía eléctrica—, con una caída de 14 % y un total de $68.1 millones. Asimismo, las compras de gases licuados se redujeron 36.5 %, al sumar $51.9 millones en 2025.
Por su parte, las importaciones de aceites y grasas lubricantes ascendieron a $129.3 millones, un 16.9 % más que el año anterior.