
Diciembre de 2018 transcurría entre el ajetreo navideño de Almacenes SIMAN en San Miguel. Allí, Yolanda Cecilia Gómez, de 48 años y jefa de cosméticos, destacaba por su carisma y entrega. Sin embargo, detrás de su profesionalismo se gestaba una tragedia marcada por la violencia de género.
Yolanda mantenía una relación con Óscar Benjamín Fajardo, un excompañero despedido previamente por conducta inapropiada. Pese a las señales de alerta, ambos convivían en el barrio San Francisco. La alarma social estalló cuando Yolanda, conocida por su puntualidad, no se presentó a trabajar. Ante el silencio absoluto, sus compañeros acudieron a buscarla, encontrándose con una escena aterradora: una explosión y un incendio consumían la vivienda.
Las investigaciones confirmaron lo peor: Yolanda fue víctima de feminicidio. Fajardo, en un intento cobarde por borrar las evidencias, provocó el siniestro tras arrebatarle la vida. La justicia finalmente prevaleció, condenando al agresor a más de 50 años de prisión.
Hoy, la historia de Yolanda no es solo una cifra, sino un recordatorio urgente sobre la importancia de no ignorar las señales de abuso. Su memoria nos impulsa a romper el silencio para que ninguna mujer vuelva a perder la vida a manos de la violencia.