
El hallazgo de casi 150 tortugas mapa del norte muertas en el Lago Opinicon, Ontario, ha encendido las alarmas en la comunidad científica. El biólogo Gregory Bulté, de la Universidad de Carleton, descubrió los restos en abril de 2022, tras el deshielo invernal. La escena era devastadora: el 10% de la población local había sido aniquilada por un depredador capaz de romper sus resistentes caparazones.
La evidencia apunta a la nutria de río. Aunque estas suelen alimentarse de peces, las tortugas mapa son vulnerables durante el invierno; se agrupan en el fondo del lago bajo el hielo, manteniendo un metabolismo extremadamente lento que las deja sin defensa. El misterio radica en cómo las nutrias lograron acceder a ellas a través de la gruesa capa de hielo.

Bulté sugiere que el cambio climático podría ser el factor determinante. Inviernos más cortos o temperaturas fluctuantes crean grietas en el hielo costero, permitiendo que las nutrias se infiltren en los santuarios de hibernación. Dado que estas tortugas tardan años en alcanzar la madurez, la pérdida masiva de adultos pone en riesgo la estabilidad de la especie en Canadá, donde ya se consideran de “preocupación especial”. Este evento es una advertencia sobre la fragilidad de la fauna ante un entorno en constante cambio.