
El Gobierno francés ha anunciado un incremento en el cupo anual de eliminación de lobos, elevando el límite del 19% al 21%, con la posibilidad de alcanzar un 23% (aproximadamente 248 ejemplares) si la presión de depredación lo requiere. Esta medida, que entra en vigor este martes, responde a un preocupante repunte de los ataques en 2025.
Según datos oficiales, las agresiones a reses aumentaron un 10%, dejando un saldo de casi 13,000 animales muertos, principalmente ovinos. El Ejecutivo justificó la decisión señalando no solo las pérdidas económicas, sino también la “profunda angustia psicológica” que sufren los ganaderos.
Puntos clave de la nueva normativa:
- Aumento de cuotas: De 192 a un máximo de 248 lobos permitidos, basados en una población estimada de 1,000 cánidos.
- Autodefensa: Se facilita a los ganaderos el uso de tiros de defensa, incluso si no cuentan con medidas de protección previas.
- Batidas especiales: En casos de daños graves, se autorizarán cacerías organizadas durante el primer semestre de 2026.
- Restricción biológica: Se mantendrá la veda absoluta entre el 15 de abril y el 15 de junio para proteger a los lobeznos.
Esta flexibilización se produce tras la rebaja del estatus del lobo de “estrictamente protegido” a solo “protegido” en junio de 2025, un cambio legal que sigue generando tensiones entre el sector agropecuario y las organizaciones ambientalistas.