El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, ha declarado el estado de sitio nacional por 30 días tras un fin de semana marcado por la violencia y el desafío frontal de las pandillas al Estado.

La medida surge tras motines simultáneos en tres prisiones (Renovación 1, Fraijanes 2 y el Preventivo de la zona 18) y el brutal asesinato de ocho agentes de la policía en diversos puntos de la capital.
Las revueltas, atribuidas a la pandilla Barrio 18 y a su líder Aldo Dupié Ochoa, alias «El Lobo», buscaban presionar al gobierno para obtener privilegios carcelarios. Como represalia a los operativos oficiales para retomar el control de los centros —los cuales concluyeron sin bajas en los penales—, grupos criminales atacaron directamente a las fuerzas de seguridad para «aterrorizar a la población», según denunció el mandatario.

El estado de sitio otorga facultades excepcionales a las autoridades, permitiendo detenciones sin orden judicial para combatir actividades terroristas y rebeldes. Arévalo enfatizó que la medida está diseñada estrictamente para desarticular a las maras y estructuras criminales, asegurando que:
Objetivo: Utilizar toda la fuerza del Estado para frenar el avance de la criminalidad organizada.
No se alterará la vida cotidiana de los ciudadanos ni el funcionamiento institucional.
Suspensión de clases: Solo se aplicó para este lunes como medida preventiva.
#CadenaNacional Los criminales están de rodillas ante un Gobierno fuerte que cumple y hace cumplir la ley. https://t.co/xyrjj2E5Y7
— Bernardo Arévalo (@BArevalodeLeon) January 19, 2026