
En una histórica comparecencia de seis horas en Chappaqua, Nueva York, la exsecretaria de Estado Hillary Clinton negó bajo juramento cualquier vínculo personal con el financiero Jeffrey Epstein. Ante la Comisión de Supervisión de la Cámara de Representantes, Clinton calificó el interrogatorio de “repetitivo y poco productivo”, insistiendo en que jamás conoció a Epstein ni tuvo conocimiento de sus actividades delictivas.
La ex primera dama admitió que su esposo, el expresidente Bill Clinton, viajó en el avión de Epstein para fines benéficos, pero desmarcó su propia relación de la de Ghislaine Maxwell, a quien definió como una simple “conocida” que asistió a la boda de Chelsea Clinton como invitada de un tercero.
Este testimonio ocurre tras meses de tensiones con la mayoría republicana, liderada por James Comer, quien investiga por qué el Departamento de Justicia no procesó a Epstein con rigor en años anteriores. Mientras Clinton acusó al comité de perseguir teorías conspirativas y proteger a figuras republicanas, los demócratas aprovecharon el precedente para exigir que el presidente Donald Trump también rinda cuentas sobre sus propios vínculos con el caso. Mañana, Bill Clinton hará historia al convertirse en el primer expresidente obligado a testificar ante el Congreso por esta investigación.